Nos adaptamos a tus necesidades con instalaciones en los lugares adecuados y con la cobertura correcta para una mejor detección.
Ofrecemos diferentes tipos de detectores adecuados para cada necesidad
Detector de humo: son sensibles a las partículas derivadas de la combustión (partículas de carbono) suspendidas en la atmosfera.
Detector de calor: son sensibles a la elevación de la temperatura. Se activa cuando excede la temperatura en un tiempo determinado o cambio drástico.
Detector de gases: se activan por los productos gaseosos de la combustión.
PREGUNTAS MÁS COMUNES
Sí. En México, la norma NOM-002-STPS exige que los centros de trabajo cuenten con medidas de seguridad contra incendios. Nuestros sistemas ayudan a que tu empresa o edificio cumpla con los requerimientos de Protección Civil, evitando multas y garantizando un entorno seguro.
Los detectores de humo son ideales para oficinas, pasillos y recámaras, donde un fuego suele iniciar de forma lenta. Los detectores de calor se instalan en lugares donde el humo es normal (como cocinas o talleres con vapor) para evitar falsas alarmas, activándose solo cuando la temperatura sube de forma inusual.
Sí. Instalamos paneles inteligentes que permiten identificar exactamente qué sensor se activó. Esto permite al personal de seguridad verificar si es una emergencia real o una falsa alarma antes de proceder a una evacuación total o activar protocolos mayores.
Por seguridad y normativa, se recomienda un mantenimiento preventivo cada 6 meses. Esto incluye la limpieza de los sensores (para evitar que el polvo los bloquee), la prueba de las sirenas y la verificación de las baterías de respaldo para asegurar que el sistema funcione aun sin luz.